FUNimation Productions cedió los derechos de la serie a Atari en Estados Unidos. Todo ha funcionado bien hasta que FUNimation informa a Atari que esta ha quebrantado los derechos de la licencia y que no piensan renovarle el acuerdo.
Finalmente, los conflictos entre ambas compañías se han subsanado y Atari pagará 2,7 millones de dólares como concepto de renovación del contrato de exclusividad para Dragon Ball.