Pues sí, Canis Canem Edit, el título con el que se rebautizó el juego de Rockstar, se ha dejado atrás. Ya parece que a nadie le importa que el juego se llame Bully (o lo que es lo mismo, el acto de maltrato de un chaval de colegio por parte de un compañero suyo). Es más, hasta Hobby Consolas, un medio que se había negado a analizar el juego de PS2 por considerar su temática de mal gusto, ahora no ha tenido problemas, parece, en declararse fans incondicionales del juego de Rockstar.