Si hay una cualidad que describe tanto la historia como el presente de SEGA, es la velocidad. La velocidad frenética ha caracterizado a sus mejores trabajos, desde los primeros Sonic en Mega Drive, pasando por Sega Rally o algunos de sus proyectos no tan conocidos como F-Zero GX en Game Cube. Esa forma de entretenimiento que se caracteriza por una acción vertiginosa es la seña de identidad de una compañía histórica.
"Zero Gravity" es la secuela de Sonic Riders, un título multiplataforma de la anterior generación. En esta ocasión, nos llega para PS2 y Wii, siendo esta última la versión que hemos podido analizar. Nos encontramos ante un "clon" más de Mario Kart. O lo que es lo mismo, un juego de carreras con personajes emblemáticos de la compañía - en este caso, SEGA - donde se deja de lado la simulación para hacer hincapié en la velocidad y la recolección de ítems y "Power Ups" que nos hagan sacar ventaja respecto a nuestros rivales y marcar la diferencia en las carreras.

La historia de Sonic Riders: Zero Gravity comienza cuando un ejército de robots está sembrando el caos en la ciudad, y al mismo tiempo; varios objetos misteriosos con forma de anillo caen del cielo. Estos anillos tienen el misterioso poder de hacer que Sonic y sus amigos puedan controlar la fuerza de la gravedad, por lo que no hay mejor forma para combatir a esos robots invasores que utilizando este nuevo poder. Aunque este planteamiento no es más que una excusa para lanzar a nuestros héroes a toda velocidad a correr multitud de futuristas circuitos.