Sonic Riders: Zero Gravity es un interesante juego que podría haberse hecho un hueco entre el público de Wii si no hubiese cometido los mismos errores que su predecesor: descuidar la jugabilidad. Nos encontramos ante muchos modos de juego, un aspecto gráfico agradable - aunque no para tirar cohetes - y un planteamiento que invita a ponerse a los mandos para jugar para descargar adrenalina. Pero al hacerlo, nos damos cuenta de que el wiimote es más un lastre que una ayuda, y nos darán ganas de hacernos con un mando de Game Cube o ir a la tienda a cambiar el juego por su versión de PlayStation 2. Y para eso, mejor conseguir el F-Zero GX en alguna tienda especializada. Por si fuera poco, el insulso argumento que enmarca el desarrollo del modo historia nos deja fríos y es demasiado corto, ya que en un par de horas te lo acabas. Y se echa de menos algún extra más, como la inclusión de un modo online que alargue la vida del título. En resumen: un título prometedor convertido en fiasco debido a la dejadez que caracteriza a SEGA en la mayoría de sus últimos trabajos.