Aunque ya se anunció durante la presentación del pasado E3 de Mayo, Nintendo ha vuelto a insistir hoy en el hecho de que su nueva consola, la Revolution, no será una competidora de Xbox 360 o Playstation 3. La compañía nipona producirá una consola de muy bajo coste y con nuevas posibilidades de juego en vez de centrarse en el aspecto técnico.
La consola contará con un total de 104 MB de RAM de sistema, además de los 3 MB de Flash RAM integrados en el procesador gráfico, conocido como Hollywood.
El procesador principal (Broadway) es una evolución del Gekko que actualmente usa la Gamecube, y aunque las frecuencias de CPU aún no se han hecho públicas se especula que la nueva consola tendrá unas dos veces la potencia de la actual Gamecube.
Sobre los discos que usará la Revolution, es prácticamente oficial que serán DVDs de una o dos capas (4.5 o 8.5 GB respectivamente). Los discos de Gamecube tienen un tamaño máximo de 1.5 GB.
Con estos números en la mano queda claro que Nintendo no pretende seguir en la guerra tecnológica entre Microsoft y Sony, y apuesta por nuevas vias de negocio como la innovación y un precio muy asequible. Aunque por el momento no hay ningún comunicado oficial parece que la consola tendría un precio de entre 149 y 99 dólares.