Nintendo ha querido salir al paso de las noticias surgidas en los últimos días alrededor del mando de Wii, según las cuales millones de unidades estarían defectuosas y obligarían a la empresa japonesa a revisar 3,2 millones de correas. Nintendo afirma que esa cifra es "incorrecta", y que lo que sí ha ofrecido la compañía es, "a la vista de la preocupación expresada por algunos usuarios acerca de la longitud de la correa y el miedo a que pudiera romperse, es sustituirla de forma gratuita por otra más corta y más ancha".
Además, Nintendo aclara que esta medida "no se debe a que se hayan registrado incidencias preocupantes". "Menos del 0,001% de los usuarios han tenido algún problema con la correa del mando de Wii. Nintendo quiere recalcar que las cintas originales han demostrado ser lo sobradamente resistentes en los test de producto. Sin embargo, ante el exceso de energía que algunos usuarios aplican en su experiencia de juego la compañía prefiere ofrecer la posibilidad de disponer de una correa todavía más segura", se asegura en el comunicado. Los detalles del procedimiento de cambio se comunicarán en breve plazo a los usuarios en la web oficial de Nintendo.