Morgan se ha mostrado optimista respecto al crecimiento futuro de las acciones de Nintendo:
"Las acciones de Nintendo han perdido mucho desde los máximos de
principios de año, ya que parece que a los inversores les preocupa que
los beneficios de la empresa alcancen un máximo en el año fiscal 2009 y
que los consumidores de EE.UU. y Europa reduzcan sus gastos y abandonen
los videojuegos. En nuestra opinión, esto es muy improbable. [..]
Creemos que a medida que nos acerquemos a la Navidad, los inversores
verán que la demanda de los productos de Nintendo se mantiene bastante
alta, y esperamos que sus acciones volverán a apreciarse."