Wii Play son nueve minijuegos con los que podrás adquirir más habilidades con el mando de Wii: girar, apuntar, mover a los lados, hacia adelante y atrás... cualquier tipo de movimiento será aplicado a alguno de los nueve juegos. Es, en cierta manera, una continuación de Wii Sports, en el sentido de familiarización con el Wiimote. Eso sí, no todos los minijuegos son deportivos, aquí encontramos más variedad. Y sobre todo, encontramos un aliciente: un mando. Sí, Wii Play se vende, de manera conjunta, con un Wiimote, de forma que los más de 40 euros que cuesta se ven atenuados por la adquisición de un segundo dispositivo.
¿Tendría sentido comprar Wii Play sin el caramelo del Wiimote? No. Rotundamente no. Primero, porque es un juego que apenas aporta profundidad; segundo, y haciendo un inevitable paralelismo con Wii Sports, no nos permite jugar a 4 jugadores, sino como máximo a 2. No tiene tantas dosis de jugabilidad y a nivel gráfico seguimos bajo mínimos. En el lado positivo, encontramos una muy buena integración con el Canal Mii.
Wii Play se compone de los siguientes juegos: Campo de tiro, Busca-Miis, Tenis de mesa, Miis poses, Hockey láser, Billar, Pesca, Vaquero ranchero y Tanques. Empezaremos jugando al primero y sólo al primero, y a medida que hagamos una partida iremos desbloqueando el siguiente hasta llegar a poder escoger libremente los nueve.
El juego de pesca es quizá el más flojo del pack: poco movimiento y escasa variación entre el modo de uno y el de dos jugadores. En un segundo nivel están minijuegos originales, pero que rápidamente se nos van a "acabar": hockey láser, tenis de mesa, busca-Miis (una especie de "juego de las parejas"), miis poses (éste es de lo más original), campo de tiro... Campo de tiro es un guiño al mítico Duck Hunt de NES, aunque hasta el momento sin opción a jugar con pistola...
Vaquero ranchero y Tanques, sin ser nada del otro mundo, sí ofrecen un plus. El primero nos permite probar con el wiimote en horizontal conceptos como el acelerar, girar y frenar. Una semiintroducción para los juegos de coches, diríamos... El segundo nos ofrece la opción de conectar un Nunchuk y coordinar ambas manos, siendo quizá el minijuego que más engancha... con permiso del último que nos queda por ver, el billar.
El billar será el juego que más horas nos pueda dejar pegados a Wii Play. El Wiimote se transforma en taco de billar y tendremos tres dimensiones en las que movernos. El modo de juego es, lamentablemente, un nueve bolas, de manera que a los habituados a jugar con 15 se les hará corto. Pero sin duda nos hará sudar para dominar tanto el "arte" de apuntar como el de mover el Wiimote adelante y atrás.
En general, Wii Play es un juego que nos va a dejar a medias. No brilla por su capacidad técnica (gráficos y sonidos son minimalistas) y tampoco lo compensa con altas dosis de jugabilidad, como sí sucede con Wii Sports (el paralelismo, lo siento, es inevitable). Gracioso el primer día, a medida que nos vayamos familiarizando con los minijuegos los iremos tachando de la lista... y nos quedaremos en poco. Lo mejor de todo es que viene con un mando, así que si necesitamos un Wiimote es la mejor opción porque el juego casi es "de regalo".