Escoger una frase para empezar a hablar de Twilight Princess es complicado. Lo primero que querrá encontrar el lector es una valoración de peso: "¿Es mejor que Ocarina of Time? ¿Cómo se adapta a las peculiaridades del Wiimando? ¿Es el mejor Zelda de la historia?". Preguntas de muy difícil respuesta... pero que intentaremos resolver.
Twilight Princess es quizá el Zelda más esperado de todos los tiempos, por varios motivos. Para empezar, es el primer desembarco multiplataforma de Link: Wii y GameCube comparten al héroe verde; además, es también el primer Zelda que sale al mismo tiempo que una nueva consola (Wii). En segundo lugar, el absoluto protagonismo del mando en el caso de Wii provoca un terremoto en la manera de controlar a Link (en mi caso, creo que terremoto positivo, pero de eso ya hablaremos más adelante). Finalmente, Twilight Princess ha vuelto a apostar por unos gráficos realistas en detrimento de la estética cel-shaded que tanta polvareda levantó en la anterior entrega de la saga, Wind Waker.
Todos estos elementos, además de lo obvio (estamos ante una de las tres o cinco series de videojuegos más importantes de todos los tiempos), hacen de Twilight Princess un juego digno de analizar con lupa. Vamos allá...