La excelente cinta de De Palma tenía un final tan apocalíptico, violento y espectacular que hizo que muchos salieran de la proyección de su película entre absortos y aterrados. Ese mismo final sirve al título que hoy nos ocupa de comienzo. Uno de esos aciertos que hacen a un juego gozar de una de esas virtudes que pocos poseen: la virtud de mantener desde un comienzo la atención del usuario. Y es que, la vida hecha trizas de un gran mafioso como el Tony Montana que interpreta Pacino en "Scarface", y el modo en que esta resurge de sus cenizas, es algo capaz de atraer a cualquier amante del género.
Cuando Tony Montana sabe a su amigo íntimo muerto, y comprueba que su gran mansión de Miami está siendo asaltada con él dentro decide tomarse la ley por su mano. Una escena cargada de dramatismo, sangre y disparos que acaba con la mansión hecha trizas. Acaba y empieza. Puesto que nuestra principal labor a lo largo del juego será la reconstrucción tanto de la mansión de nuestro protagonista como de su imperio en Miami.
Si alguien detesta la sangre, la violencia sin miramientos, o simplemente los juegos de acción desenfrenada, es mejor que deje de leer en este punto. El resto, pasen y lean, pues son muchas las cosas que tenemos que decir acerca de cada apartado de este "Scarface". El mundo es tuyo.