Cualquiera que lleve un poco de tiempo en esto de los videojuegos sabrá que hay juegos imperecederos, capaces de sobrevivir al paso del tiempo manteniendo intacta la fórmula que les dio el éxito en sus orígenes sin perder un ápice de diversión. Y si no lo sabíais, para eso estamos en Canal Juegos, para manteneros al día.
Es el caso de los Arkanoid, Pac-man, Tetris... etcétera. Y la saga Bust-a-Move (también conocida como Puzzle Bobble) es uno de esos juegos que primero conocimos en máquinas recreativas que funcionaban con monedas de cinco duros y hoy nos la encontramos en una Nintendo Wii, una videoconsola cuyo concepto de ocio y diversión pretende romper con el pasado y abrir nuevas posibilidades. ¡Pero por mucho que quieran innovar, la nueva generación no se podía quedar sin una buena dosis de burbujas al más puro estilo del clásico Bust-a-Move!.
Bust-a-Move es un juego tipo puzzle, como ya hemos comentado. La dinámica de las partidas consiste en ir reuniendo burbujas del mismo color en la parte superior de la pantalla, utilizando un lanzador que las dispara desde la parte inferior. Cuando tenemos tres o más burbujas juntas del mismo color, explotan. Como dificultad añadida, las burbujas van bajando poco a poco, y hay que limpiar la pantalla antes de que lleguen abajo del todo. Para ello, podremos realizar combos (destruir bolas de las que cuelguen otras) o hacernos servir ítems que potencien los efectos de las burbujas que disparamos.
Este Bust-a-Move, además del juego clásico; incluye un modo multijugador para un máximo de 8 jugadores, y diversos minijuegos que en teoría deberían satisfacer a los aficionados al género, pero por desgracia, nosotros pensamos que no es así. Si queréis saber por qué, seguid leyendo.