Igual que con los gráficos, la banda sonora y los sonidos también son los mismos que en “Twilight Princess”. Aunque en esta ocasión, he de admitir que las melodías me han parecido más apagadas, como si no tuvieran la fuerza del original. Es más, durante las misiones con más acción, he notado que la música no acompañaba, que no era lo mismo. No he notado que la música me ayudase a implicarme en el juego como en otros Zelda. Quizás sean sólo imaginaciones mías, pero a esta versión de la obra compuesta por Koji Kondo le falta... “algo”. En cuanto a los efectos de sonido, simplemente son correctos, sin destacar demasiado.