Nuevamente, la nostalgia hace acto de presencia al escuchar el sonido del juego. Y más si en el corazón llevas a un pequeño “seguero”. El sonido inconfundible de las placas de AM2, la desarrolladora por excelencia de SEGA también está presente en este título. Lamentablemente, las voces no están en castellano, pero quizás sea mejor así – se conserva el espíritu del original y siempre nos quedarán los subtítulos -. La música del juego es igualmente buena, y bastante cañera. Pero lo mejor de todo es escuchar el sonido de los disparos de las armas en el altavoz del mando, un elemento de inmersión en el juego que siempre se agradece. Por lo demás, disparos, explosiones, y gritos de rehenes histéricos cuyo sampler ya va siendo hora de cambiar por uno más masculino...