Si alguien pensaba que el negro panorama que os hemos planteado hasta ahora con este juego iba a mejorar en el apartado sonoro, se equivocaba. Realmente, no hay mucho que decir en este sentido, sólo que la música es desesperantemente repetitiva e insulsa. Puede ser graciosa los primeros cinco o diez minutos, pero cuando tienes que hacer cincuenta niveles seguidos con la misma melodía de fondo te invade una sensación de flashback de aquellos momentos en los que jugabas al Tetris original, y la melodía se te quedó grabada a fuego en el cerebro de por vida. No es necesario llegar a este extremo en el año 2007, señores de Taito. Una música tediosa no hace mejor a un juego tipo puzzle.
Y perdonad que vuelva a hacer alusión a Puyo-Puyo, pero se echan de menos voces en los personajes como las que tenemos en este gran juego.