Es una verdadera lástima que la revisión de un título de culto haya quedado tan desmerecida años después en una consola con tanto potencial por explotar como es la Wii. Mirando atrás, el primer Nights fue un juego totalmente innovador, y uno de los precursores de los juegos en 3D. Su sistema de control basado en el stick analógico era delicioso, y a muchos nos encantaba echar una partida sólo para observar la suavidad con la que Nights sobrevolaba los mundos de ensueño.
Hoy, nos encontramos con un mando también innovador, pero sorprendentemente no se ha sabido aprovechar. El juego evidencia una falta de tiempo de desarrollo preocupante, y uno no puede evitar pensar que con un poco más de margen podrían haber culminado con un juego más que interesante.