Bully podría ser considerado como el hermano pillo de los Harry Potter y una versión teen y reducida de los GTA. Es una aventura entretenida, de duración considerable y repleta de detalles que delatan lo cuidado de su desarrollo. Si te gustan los juegos en los que tienes que ir de un punto A a uno B y completar el desafío correspondiente, Bully es tu juego. Sino, mejor que pases de largo.