El éxito que están teniendo los party games y los training está convirtiendo a Nintendo y sus videoconsolas en aparatos de ocio doméstico y portátil para todos los públicos. Si antes hablábamos de los videojuegos como un mercado de ocio sectorial y minoritario, hoy en día nuestras madres y nuestros abuelos se pueden divertir con videojuegos que no sólo consisten en ver “quién mata más y más rápido”. Un juego como Big Brain puede demostrar que los videojuegos pueden llegar a ser incluso educativos, o suponer una forma de ocio gratificante para nuestras neuronas.
Este juego es la avanzadilla de toda una oleada de títulos que se avecinan para Wii, en los que prima el ocio sano e intelectual, para mentes inquietas. Y un público deseoso de encontrar nuevos retos en algo que hasta ahora no se los había aportado – los videojuegos – espera estos títulos con los brazos abiertos. Cuando llegue Wii Fit quizás nos daremos cuenta de lo que supone la revolución de Nintendo, cuando lleguemos a casa y encontremos a nuestra familia haciendo flexiones y bailando al hula-hop frente al televisor de su casa.
Así que este juego es una buena opción para aquellas mentes inquietas que no gustan de las emociones fuertes, o que prefieren un reto mental antes que acción frenética. Sobre todo es recomendable por su reducido precio, que no llega a 30€. Y para todos los públicos. Quizás lo que más echamos de menos es un rango de dificultad en las pruebas más amplio, y un mayor abanico de pruebas y minijuegos, ya que el juego puede llegar a tener una vida corta y hacerse repetitivo si jugamos a menudo.