Cuando juntas nombres como Shigeru Miyamoto, Koji Kondo o Eiji Aonuma, el resultado no puede ser otro: excelente. Decir que Twilight Princess es el mejor Zelda de la historia sería menospreciar a Wind Waker, o echar por tierra lo que en su momento significaron el The Legend of Zelda original o el magnífico A Link to the Past para SNES. Y sobre todo, sería bajar del pedestal a Ocarina of Time, para algunos no sólo el mejor Zelda sino el mejor videojuego jamás creado. Al mismo tiempo, Twilight Princess mejora en casi todos los aspectos aquella aventura para Nintendo64, y se aprovecha indiscutiblemente de las bondades del Wiimando. Así que, efectivamente, estamos ante un señor juego. Sólo el apartado gráfico le separa del 10...