Como hemos adelantado en el apartado de Gráficos, la dinámica del juego consiste en movernos manejando a Nights, un personaje con la habilidad de volar; por escenarios tridimensionales. Lo malo es que la libertad de movimientos que tenemos se limita a movernos a izquierda, derecha, arriba y abajo. Es decir, en dos dimensiones.
Tenemos varias formas de controlar a los personajes: utilizar el wiimote activará un puntero en la pantalla que detectará nuestros movimientos, haciendo que Nights lo vaya siguiendo. Desafortunadamente, este mecanismo es muy impreciso y desaconsejable, por lo que tendremos que recurrir al uso del nunchaku o del mando clásico para poder manejarle con mayor comodidad.
El desarrollo de las fases se basa en ir recorriendo el escenario recogiendo objetos, esquivando trampas y enemigos, y buscando un objeto clave que nos permita avanzar. Podremos realizar piruetas en pleno vuelo, pero tampoco se trata de nada espectacular. Uno se plantea cómo habría sido este juego con total libertad de movimientos para volar, en lugar de limitarlo a recorridos sobre raíles en dos dimensiones.
Uno de los aspectos más interesantes es el uso que se hace de la conexión Wi-Fi de la Nintendo Wii. Además de poder jugar con un amigo de forma remota, el tiempo meteorológico del juego se verá influenciado por los datos del Canal Tiempo de la consola. Un detalle interesante que traspasa la “cuarta pared”.