Volvemos a meternos en la piel de un aliado en el desembarco de Normandía. Con el mando de Wii y el Nunchuk tenemos que hacer frente a cientos de malvados nazis con la ayuda de nuestras pistolas, metralletas y granadas.
En esta ocasión se ha intentado darle un tono más arcade y original a la saga, lo cual le sienta bastante bien. Si por ejemplo jugamos con zapper, la experiencia será muy inmersiva y sobre todo, satisfactoria. Es por esto por lo que decimos que se aleja en gran medida de la tónica realista que caracteriza a la saga. Podemos usar el gatillo B para disparar apuntando con el wiimote. Muchas armas y situaciones requieren un manejo especial, por lo que estaremos usando constantemente ambos controladores. La variedad y originalidad en las situaciones que genera este tipo de control es muy interesante.
Algunas están extraordinariamente implementadas como es el caso del lanzamisiles: tendremos que llevarnos el wiimote hasta el hombro y apuntar con el joystick, para finalmente disparar con el B. Otras acciones interesantes son: tirar granadas simulando el lanzamiento con nuestra mano o dar con la culata de la pistola a un enemigo moviendo hacia delante ambos mandos. También el rifle de francotirador utiliza su zoom según nuestros movimientos de muñeca. No obstante, se pueden encontrar algunos errores de sincronización con los movimientos y problemas de precisión en ciertas ocasiones, lo que se puede hacer frustrante en ocasiones.
Otra gran baza de este título es el multijugador online. A pesar de no ser todo lo completo a lo que estamos acostumbrados en el género, soporta partidas de hasta 32 jugadores en 6 escenarios distintos y en viene con los modos deathmatch, capturar la bandera y por equipos. Otro modo bien adaptado es el Arcade, una especie de campaña pero sobre raíles, como en House of the Dead o Time Crisis. Además el WiiZapper funciona perfectamente y es muy indicado para mejorar la experiencia de juego. Por desgracia sólo 7 horas dependiendo de la habilidad de cada jugador.