Aquellos que tuvieran la oportunidad de jugar o probar la edición de PS2 de este título, encontrarán sustanciosas mejoras en este apartado. Aquellos que lo jugaron en GameCube tendrán una sensación de “deja vú”, ya que el apartado técnico es prácticamente calcado al de aquella versión. Dudo de que alguien se extrañe.
Aún así, y señalando el evidente desfase temporal en el que Resident Evil 4 se ha quedado descolgado de los títulos que aparecen en las consolas de nueva generación, la calidad general de texturas, modelados y captura de movimientos, situa al título en uno de los primeros puestos en cuanto a calidad técnica del catálogo de Wii. Que cada uno saque sus propias conclusiones.
Para los que nunca hayan tenido la posibilidad de echarle el guante a una de las ediciones anteriores, este título ofrece buena calidad de texturas, un modelado de personajes más que decentes, y un diseño de escenarios a la altura de las circunstancias. Un apartado gráfico, en difinitiva, que hubiera asombrado hace unos años y que, hoy en día, no pasa de cumplir con los mínimos exigidos.