Éste es el aspecto menos cuidado en Medal of Honor: Heroes 2. Desde el principio encontramos una total ausencia de inspiración en el diseño tanto de los menús como de los niveles. Todo es demasiado sobrio, incluso las misiones se nos explican con unas tristes fotos y una voz en off. Los modelados de los personajes son bastante pobres y repetitivos, con animaciones corrientes.
Además las texturas tienen una resolución terrible y recuerdan a las de la primera época de la PlayStation 2. Falta un nivel de detalle mucho mayor y más exigente: estamos seguros de que podría mover muchos más polígonos. De hecho, el reciente Call of Duty de Wii demostró que la máquina de Nintendo podía hacer cosas más vistosas en shooters. A su favor podríamos destacar la lejanía de la línea de horizonte.
Otra cosa que no nos ha gustado es que los enemigos desaparecen instantáneamente al morir, tanto es así, que a veces no les da tiempo a culminar su animación de muerte.