Gráficamente sigue la estética de todos los títulos de minijuegos y party games que están proliferando como setas en Wii. Dibujos sencillotes pero ilustrativos, mejorando sustancialmente lo visto en Nintendo DS, como era de esperar. Y aunque estéticamente siga manteniendo la esencia de su homónimo para la consola portátil, lo que sí es cierto es que visualmente se han trabajado las presentaciones y los escenarios, sobre todo en las diferentes pruebas. Podremos ver fotografías, vídeos, animaciones mejor logradas, y en general el juego desprende una esencia divertida y amena.
Quizás se podría decir que gráficamente podría ser muy mejorable. Es cierto que no es necesario que un juego de este género exhiba un gran despliegue de efectos gráficos, pero la diferencia con respecto a la versión portátil no es demasiada. Aun así, técnicamente se cumple el cometido del juego: mostrar gráficos y menús sencillos e intuitivos que ilustren las diferentes pruebas que nos harán cultivar nuestras mentes.