Tras ver el aspecto que luce Super Mario Galaxy, uno se pregunta qué narices han estado haciendo el resto de compañías todo este tiempo. Es decir, estamos hartos de oír que el juego X tiene tan malos gráficos porque “la Wii no da para más”. Conversiones de juegos de PSP con dientes de sierra capaces de cortar la pantalla. Polígonos y texturas de Nintendo 64, y no precisamente en la Consola Virtual. Ya sin mencionar que hacer que un título soporte 480p y se vea bien en un televisor de pantalla plana debe ser toda una proeza.
Pues bien, va a ser difícil tener el listón tan bajo a partir de ahora. Después de ver de lo que es capaz la consola con Metroid Prime 3 y Mario Galaxy, al próximo que se justifique argumentando que “la Wii no puede” tendremos que ponerle una captura de pantalla de la reina abeja. O de Bowser. O de cualquiera de los enemigos finales. Aunque lo mejor sería pasarle un vídeo de la primera galaxia para que vea cómo se muestran todos los detalles de los planetas sin efectos de niebla y con tiempos de carga inapreciables.
En definitiva, el apartado visual del juego ralla a gran altura, y podemos anunciar sin despeinarnos que ahora mismo es lo mejor de Wii. Y por lo que sabemos, lo seguirá siendo durante mucho tiempo. El juego se ve genial a 480p (sí, mejor que compréis un cable por componentes si tenéis pantalla plana) y se consiguen efectos alucinantes. No se espera menos de una consola que mejora el hardware de Game Cube, la cual fue capaz de ejecutar Rebel Strike o Resident Evil 4.
Pero el juego no sólo destaca a nivel técnico, sino que también es espectacular a nivel artístico. El diseño de los planetas, los enemigos o cualquier detalle de los escenarios es exquisito y muy variado. Cada galaxia es completamente diferente al resto, y perfectamente identificables. En ellas encontraremos desde paisajes surrealistas con frutas gigantes y juguetes del siglo XIX a tamaño gigante, hasta paisajes donde el contrapunto es una constante, como un planeta cuya mitad norte está helada y el sur es un mar de lava. Toda una obra de arte.